LA LEYENDA DEL FANTASMA DE UN DECAPITADO DE ARICA
Truco fotográfico del siglo XIX. Fuente imagen: aminoapps.com.
Coordenadas: 18°28'47.8"S 70°19'15.0"W (lugar de las supuestas apariciones)
A
pesar de que en sus orígenes correspondía a las afueras de Arica, el
cruce de las calles Cristóbal Colón y Yungay es uno de los más
históricos de la ciudad, con la famosa Casa Bolognesi o Casa de la
Respuesta, siempre con bandera peruana, y en la esquina vecina el
Inmueble de Conservación Histórica del antiguo Instituto Comercial,
además del lugar del Edificio de la Caja de Empleados Particulares.
Este
tramo de calle Yungay era llamado antaño Ayacucho. A la sazón, los
claustros religiosos a espaldas de la Iglesia de San Marcos llegaban al
borde de la misma calle Colón. Yungay desciende hacia el puerto por el
costado del Morro de Arica, tomando la pendiente del terreno en un
barrio residencial. Algunas atracciones turísticas del entorno son el
cercano Mercado de San Francisco y el Museo Arqueológico de Sitio de Colón 10, además de la proximidad al acceso peatonal oriente del Morro.
Sin
embargo, en el rango de lo intangible se agrega otro elemento de valor
cultural para este punto específico de la ciudad nortina: la antigua
leyenda de un descabezado que, supuestamente, se aparecía justo allí,
causando terror entre los residentes. Aunque sin duda se trata de una
tradición ya en retirada, no deja de ser interesante en sus pocos pero
intrigantes detalles.
La
leyenda, además, da nombre a un recientemente publicado trabajo breve
de la escritora local Patricia Mardones, en donde aborda ésta y otras
tradiciones ariqueñas: "El hombre sin cabeza y otras leyendas de Arica
urbana". Aunque la historia se siga perdiendo en folklore, sin embargo,
no deja de tener ese sombrío encanto para el repaso de la misma.
Detalle
del "Plan d'Arica, sur la cote du Perou" de 1822, de Joseph Lartigue,
publicado en Francia. Se observa el sector al pie del Morro de Arica en
donde aún no se trazaban la calle Yungay. La de Colón es la que pasa por
atrás de la gran manzana religiosa, correspondiente a San Marcos.
Fuente imagen: David Rumsey Map Collection.
Detalle
del "Plano del puerto de Arica destacando área central y puerto" de
Nicanor Boloña, 1923. Se observa el sector de calles en donde el
folklore localiza las apariciones fantasmales: Colón con Yungay
(Ayacucho).
Portada de trabajo titulado "El hombre sin cabeza y otras leyendas de Arica urbana" de Patricia Mardones.
Según
cuenta la leyenda de marras, la historia del horripilante fantasma se
remonta al siglo XIX, por el período en que Arica quedó en manos de
Chile durante la Guerra del Pacífico. El sector ocupado después por el
Edificio de los Empleados Particulares, tenía por entonces un lúgubre y
penoso conventillo, que reunía en sus salas, chiribitiles y garitos a
residentes y visitantes relacionados con los más deplorables bajos
fondos de la ciudad.
En
aquel lugar y sus pasillos, los gañanes y las prostitutas se mezclaban
entre criminales y asesinos de todo tipo, bebiendo y planeando sus
delitos. Algunos de los personajes más temidos de la Arica de esos años
frecuentaban el lugar.
En
las borracheras, como era esperable, se desataban sangrientas peleas.
Las discusiones varias veces pasaron a enfrentamientos con armas y
terminaron en homicidios, fastidiando a la policía que, simplemente, no
se atrevía a hacerse presente en el lugar, por lo que las muertes solían
quedar impunes. "Cuentan que el conventillo era uno de los dominios del Diablo y que por eso ocurrían ahí tantos delitos sin resolver", anota Mardones sobre este oscuro sitio.
En
una de aquellas violentas pendencias, uno sujeto murió asesinado y su
cabeza fue cercenada por el o los homicidas, posiblemente para impedir
que fuese reconocido. Lo lograron, además: ni el muerto ni su verdugo
pudieron ser individualizados, según la misma leyenda.
Bajada de Yungay hacia el puerto.
Vista de calle Colón hacia el centro de la ciudad.
Cruce de las calles Colón y Yungay. La Casa Bolognesi, atrás.
El inmueble de conservación histórica, en el mismo cruce.
Para
darle sepultura a los restos del infeliz o tal vez para ocultar el
cuerpo, los residentes de aquel conventillo fuera de Dios y de la ley
habrían decidido enterrarlo en la profundidad de la tierra del patio del
mismo. Allí quedaron sus huesos ocultos, entonces, para la anónima
posteridad.
Sin
embargo, al no haber tenido sepultura cristiana ni justicia por su
muerte, el ánima del fallecido comenzó a aparecerse: lo hacía en la
forma de un cadáver decapitado, asomando por el mismo patio del
conventillo y causando pavor a todos los moradores y vividores que
llegaban al mismo lugar. Según la autora, el fantasma "pena" en las
noches, vagando hasta que alguien lo ve y se espanta con la macabra
imagen del cuerpo sin cabeza. Y, como sucede con las criaturas de
pesadilla de H. P. Lovecraft, es altamente probable que alguien pierda
la cordura ante semejante escena, víctima del pánico y la impresión.
Aquel
patio maldito estaba en donde mismo se encuentra hoy el jardín del
Edificio de Empleados Particulares. Y aunque el conventillo ya ha
desaparecido, mucha gente ha asegurado seguir viendo al muerto
decapitado en las noches, evitando transitar por el sector en horas de
oscuridad.
Existen
en Chile varias leyendas de decapitados vagando por rincones de
diferentes ciudades, como sucede con el caso de un sacerdote sin cabeza
que, supuestamente, se aparecía en el edificio del ex Congreso Nacional de Santiago.
Sin embargo, una de las más completas e interesantes parece ser esta de
Arica, aportando algunos antecedentes sobre el origen de la misma
creencia y del misterioso personaje protagonista.
Mensajes rescatados desde el primer lugar de publicación de este artículo, en el sitio Urbatorivm:
ResponderEliminarREVERSOS1 de septiembre de 2020, 12:48
Excelente comentario analítico.Y ahora, El Hombre sin Cabeza de Arica Urbana, vuelve a hacer noticia en Chile, gracias a la participación de Polifemo Gato Escritor, en el Concurso Nacional "Labor de Carabineros de Chile en la pandemia", organizado por el Museo Histórico de Carabineros de Chile, en se obtuvo el Primer Lugar en este concurso nacional con el cuento La Solución:http://www.museocarabineros.cl/sitio/patricia-mardones-obtuvo-el-primer-lugar-del-concurso-carabineros-de-chile-y-su-rol-frente-a-la-pandemia/
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